La Ruta de los Tres Reyes pondrá Alcañiz al alcance de 1,14 millones de turistas

 
 
La Ruta de los Tres Reyes pondrá Alcañiz al alcance de 1,14 millones de turistas
 

La Ruta de los Tres Reyes pondrá Alcañiz al alcance de 1,14 millones de turistas

 

Las localidades de Alcañiz, Morella y Tortosa quieren fortalecer los lazos históricos, culturales y paisajísticos que los unen, y se han puesto manos a la obra para reimpulsar el Consorcio de la Ruta de los Tres Reyes. Poner en común los atractivos turísticos de tres localidades pertenecientes a tres antiguos territorios de la Corona de Aragón pondría a la capital bajoaragonesa en la agenda de más de un 1,14 millones de visitantes. Se trata del volumen de personas que anualmente visita alguna de las tres localidades. Ahora, se pretende que las tres ciudades trabajen de manera conjunta para promocionar sus recursos y convertir el triángulo que forman en un reclamo turístico más atractivo . Un destino que aúna circuitos de velocidad, patrimonio, gastronomía y naturaleza de carácter casi único.

Los primeros contactos para volver a apostar por este consorcio se produjeron en el mes de julio, cuando los responsables morellanos presentaron las fiestas del LIII Sexenni tanto en Alcañiz como en Tortosa. El segundo paso llegó hace dos semanas, cuando los tres ediles mantuvieron una reunión en la ciudad de Els Ports con el objetivo ya en mente de retomar el Consorcio, que nació en el año 2000. Ferrán Bel, alcalde de Tortosa (CiU), señaló que a raíz de esas primeras colaboraciones las tres ciudades valoraron la posibilidad de emplear esta herramienta tan valiosa, que se encontraba en estado de hibernación desde un par de años después de la puesta en marcha de la Ruta.

Pero poder abrir vasos comunicantes entres las tres ciudades y favorecer el 'trasvase' de visitas, es imprescindible mejorar las carreteras. Por eso, los tres alcaldes han hecho hincapié en la necesidad de retomar cuanto antes las obras de mejora de la N-232 entre Ráfales y el límite provincial con Castellón. Especialmente, el primer edil alcañizano Juan Carlos Gracia (PP), consciente de la tortuosa historia que ha padecido la reparación de esta vía desde el año 1994.

Pero los intereses comunes van más allá, puesto que el objetivo final es conseguir que la A-68 llegue hasta Vinaròs. De conseguirse la construcción de la autovía, morellanos y tortosinos también se verían beneficiados, puesto que la mitad del recorrido entre las dos ciudades discurre por la carretera nacional.

Otra de las reivindicaciones es la recuperación de la vía de tren de Val de Zafán entre Alcañiz y Tortosa. Aunque para eso, primero hay que conseguir que el tren regrese hasta la capital de la Tierra Baja aragonesa. Es un proyecto que no contempla ni el Ministerio de Fomento ni el Gobierno de Aragón, enfrascados en negociaciones para salvar la actual red, y entre otras líneas, la de Caspe-Mora.

No son las únicas líneas de trabajo que se mantienen abiertas. En ese sentido, se quiere explotar los recursos naturales de Els Ports, del Bajo Aragón y de la Terra Alta tarraconense con rutas senderistas y con caminos para bicicletas. Asimismo, se pondrá en marcha una página web y se convocará un concurso para crear un logotipo que sustituya al anterior. De esta forma, se pretende estrechar los lazos entre localidades que durante muchos periodos de la historia han compartido sus vivencias; antes de que las fronteras administrativas las separaran en tres comunidades autónomas diferentes.

 

Un aspecto que, sin embargo, ha sido  superado para reimpulsar este proyecto.

Las tres localidades cuentan con atractivos turísticos gastronómicos, paisajísticos y patrimoniales. Pero Alcañiz marca la diferencia con un circuito de primer orden mundial, como es Motorland. Los alcaldes de Morella y Tortosa así lo entienden y valoran. Solo en 2012, el circuito recibió la visita de 261.725 personas entre público, deportistas y trabajadores. En total acogió 36 eventos deportivos, de los que ocho fueron citas internacionales de relevancia mundial.

Asimismo, Alcañiz ofrece su Semana Santa declarada de Interés Turístico Nacional junto al resto de la Ruta del Tambor Y Bombo. Pero el conjunto arquitectónico de la ciudad también es un importante reclamo . Entre los atractivos con que cuenta: el Castillo Calatravo, la ex Colegiata y la plaza de España.

Según las cifras de la oficina de Turismo local, una media de 42.180 visitantes pasan en busca de información y visitan el Castillo. Además, durante el fin de semana de MotoGP, la ciudad acoge una fiesta que congrega a más de 30.000 personas.

Puerta al Delta del Ebro

Tortosa se ofrece a Alcañiz y Morella como la puerta de entrada al Delta del Ebro y a la costa catalana. Un destino que verano tras verano rivaliza con ciudades como Peñíscola, Benicarló o Vinaròs como lugar de veraneo para los bajoaragoneses. La ciudad tarraconense recibe al año 100.000 visitantes. Sólo la catedral de la localidad y su exposición permanente aglutina al 40% de los turistas.

Tortosa se reivindica como la ciudad de las tres culturas debido a su pasado musulmán, judío y cristiano. De hecho, la ciudad fue capital de una taifa mora hasta el año 1148, cuando fue conquistada por Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona. Fue, precisamente, quien contrajo matrimonio con la reina aragonesa Petronila en 1150. Además, consolidó la reconquista de la ciudad de Alcañiz en

1157.

Durante el Renacimiento (siglo XVI) la ciudad experimenta una etapa de esplendor, que contrasta con la progresiva decadencia de Cataluña. Así, desde hace unos años, Tortosa celebra unas jornadas de recreaciones históricas para conmemorar esa etapa.

Otro de sus principales atractivos son los Jardines del Príncipe (un museo de escultura al aire libre) y el paseo de las Fortificaciones, que recorre la muralla, los baluartes y las torres tortosinas. Un lujo patrimonial a solo una hora y veinte minutos de Alcañiz por la N-420. Además, ambas localidades están hermanadas desde 1972.

Dominador del Maestrazgo

Por su parte, Morella es el gran referente en los catálogos de turismo interior de la Comunidad Valenciana. Recibe al año 800.000 visitantes. El acto más multitudinario es el Sexenni, que este verano congregó a 200.000 personas en la pequeña localidad. Se encuentra a una hora escasa de Alcañiz por la N-232. La mejora de esta infraestructura serviría para reducir drásticamente los tiempos, y acercar estos dos enclaves.

Morella basa su turismo en la gastronomía, en el paisaje y sobre todo en el castillo desde el que domina la zona de Els Ports. Dentro de la ciudadela se puede respirar aún el ambiente medieval con iglesias, conventos y casas solariegas salpicando su casco histórico.

El reimpulso a la Ruta de los Tres Reyes también unirá Alcañiz y Tortosa al Camino del Cid al que pertenece Morella. La figura del guerrero también guarda relación con la capital bajoaragonesa, puesto que el Cantar de Mío Cid narra el paso de una de sus huestes por tierras alcañizanas. Años después, la historia de Morella vuelve a cruzarse con la de Alcañiz durante la Concordia y el Compromiso. De hecho, a la muerte sin hijos del Rey aragonés Martín I (1410), la ciudad envió

un compromisario a debatir el futuro del reino: Domingo Ram. Además, durante la I Guerra Carlista (1833-1840), Ramón Cabrera, el Tigre del Maestrazgo, azotó desde Morella toda la comarca y el Suroeste de Aragón. Fue en ese momento cuando se construyeron los caminos que darían paso a la N-232.

La fiesta morellana más importante es el Sexenni. Se celebra cada seis años desde el siglo XVII como acto de agradecimiento a la Virgen de Vallivana por hacer desaparecer la peste que asoló la población en 1672.

Apoyo conjunto

Este proyecto retoma la idea que se pudo en marcha en 2000 y que por falta de voluntad política fue abandonado un par de años después. Su reimpulso requiere nuevas reuniones entre las tres localidades con el objetivo de adaptar los estatutos del consorcio a los nuevos tiempos. De momento, se ha puesto en común el material, y han comenzado a tratarse las líneas de trabajo. El objetivo es no sobrecargar las economías municipales, por lo que Alcañiz, Morella y Tortosa emplearán sus propios recursos. De hecho, el Consorcio cuenta con un remanente de 20.000 euros presupuestados en 2000 y 2001 con los que empezar a trabajar.

Al mismo tiempo, se intentarán conseguir subvenciones para disponer de más posibilidades económicas. La situación económica es un hándicap para ello, pero Rhamsés Ripollés (PSOE), primer edil morellano, explica que la viabilidad del proyecto no puede quedar ligada a la llegada de ayudas. No obstante, el Consorcio cuenta con una ventaja: puede solicitar ayudas a diferentes administraciones. Entre ellas, el Gobierno central, la DGA y los gobiernos catalán y valenciano.

Además de compartir historia y cultura, las tres localidades tienen en mente salvar el problema común de estar alejadas de las capitales provinciales y autonómicas. «Estamos lejos de los centros de poder, y necesitamos más promoción y apoyo», señaló Ripollés, alcalde de Morella.

La colaboración entre los municipios de la Ruta de los Tres Reyes ya ha empezado a dar sus frutos, y morellanos y alcañizanos ya han anunciado que estarán presentes en la feria gastronómica Festast, que se celebrará en Tortosa del 8 al 11 de marzo.

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Last modified on Lunes, 14 Marzo 2016 22:40