Tortosa, ciudad del Renacimiento. ¡Cultiva el arte de vivir!

Tortosa, atesora las influencias de todos los pueblos que la han forjado durante milenios. Abierta a las culturas mediterráneas por el fluir del Ebro, conserva importantes muestras de arquitectura medieval, renacentista, barroca y modernista.

Su Catedral gótica, construida sobre la primitiva románica, sorprende en especial por su belleza interior, donde logradas soluciones arquitectónicas le dotan de luminosidad y contrastes únicos. Desde la Zuda, antigua fortaleza andalusí, castillo templario y residencia real convertida actualmente en Parador Nacional, invitamos al visitante a contemplar toda la ciudad, con sus edificios monumentales, barrios antiguos llenos de encanto, y zonas de ensanche con comercios y restaurantes donde comprar o degustar productos de proximidad, o elaborados según recetas tradicionales como los famosos “pastissets”

El sinuoso transcurrir del Ebro y la proximidad de las montañas de Els Ports invitan a abandonar por unas horas la ciudad y lanzarse a la aventura para conocer los espacios naturales cercanos, donde sentirse libre y feliz con la ayuda de guías locales que les facilitaran su descubrimiento a través de distintas actividades.  Y si, cual viajero antiguo venido de mares lejanos, se decide a alojarse por unos días en la ciudad del Ebro, podrá disfrutar de la célebre hospitalidad tortosina y conocer a fondo su cultura y su entorno natural.